Desde antiguo se discute la autoría de este
texto que, en realidad, no es una carta sino una homilía… que es caracterizada
como “palabra de exhortación (o de consolación)”.
1. Posibilidad de identificación
En el último siglo, por otra parte, en el
ámbito de la investigación bíblica se pasó de una afirmación ingenua sobre la
autoría de los textos del Nuevo Testamento (por ejemplo: el evangelio según san
Mateo lo escribió la misma persona que llamó Jesús cuando estaba recaudando
impuestos; y lo hizo solo, como autor individual) a un extremo opuesto: los
textos proceden de tradiciones grupales anónimas, de difícil (o imposible)
identificación.
A mí me parece que la verdad debe estar en
medio de estas dos posturas. ¿Por qué digo esto? Los textos del Nuevo
Testamento se componen a lo largo de algunas décadas; no son procesos tan
largos como los de los textos del Viejo Testamento. Y esas décadas son
abarcables por la duración de una vida humana. Es cierto que, en la antigüedad, el promedio de años de vida era mucho menor
al actual; pero también es cierto que vemos personas que han vivido más de 70
años (San Jerónimo vivió 73 y San Agustín 76). Y el propio San Pablo estimamos
que vivió 60 años; y no vivió más porque lo mataron.
Por eso, me parece que no hay objeción alguna para pensar que algunas personas
que conocemos “con nombre y apellido” por el Nuevo Testamento hayan tenido
participación en la composición de –al menos– elementos básicos de algunos
escritos.
2. ¿Autor o autores?
Despejada esta objeción posible, despejo otra cuestión. Quizás (y
probablemente) no se trate de un solo autor, sino de varios autores. De hecho,
es lo que sucede con las cartas del propio Pablo: si nos fijamos en el comienzo
de sus cartas, vemos una “autoría sinodal”:
-
“Pablo, Silvano y Timoteo a la iglesia de los Tesalonicenses” (1Ts 1,1).
-
“Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, y
Sóstenes, el hermano” (1Co 1,1).
-
“Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Timoteo, el hermano” (2Co
1,1).
-
“Pablo y Timoteo, servidores de Cristo Jesús” (Fil 1,1).
Con estos testimonios, podemos pensar que también esta “palabra de
exhortación” enviada a una comunidad cristiana que está pasando por un momento
difícil, sea obra de varios autores.
3. Texto vinculado al ámbito paulino
La ubicación que los primeros cristianos dieron, finalmente, a este
texto en la serie de textos del Nuevo Testamento es un indicio. La ubicaron al
final de las cartas de Pablo como una especie de suplemento, como diciendo: “se
relaciona con el ámbito de Pablo, pero no es de Pablo”.
Por otra parte, si bien ni el estilo ni
las ideas son las de Pablo, hay una sintonía profunda con su pensamiento en
algo esencial: la salvación no viene de la Ley sino de Jesús. Pero mientras
Pablo –ex fariseo– discute esta cuestión desde el ámbito de las observancias
más individuales (recordemos que los fariseos eran laicos), la Carta a los Hebreos la discute desde el
ámbito de los sacrificios del Templo (obviamente vinculado a los sacerdotes, es
decir, a los saduceos).
4. Hipótesis de autores: Lucas, Apolo y Bernabé
Dado que no pretendo escribir un artículo científico, sino una entrada
de mi blog, me excuso de demostrar con citas bíblicas los vínculos de estas
tres personas con Pablo; cosa que será clara para quienes estén medianamente
familiarizados con el Nuevo Testamento.
4.1.
Lucas
Es común que, en los cursos y libros sobre el Nuevo Testamento, se diga
que Lucas y el autor de Hb son los dos autores con mejor estilo literario. Lo
cual ya es un indicio general. Pero hay más: hay toda una serie de palabras o expresiones que sólo aparece en el obra de
Lucas (Lc-Hch) y Hb. Las expongo en la siguiente tabla.
|
Griego
|
Castellano
|
Lc-Hch
|
Hb
|
|
᾿Ααρών
|
Aarón
|
Lc
1,5; Hch 7,40
|
5,4;
7,11; 9,4
|
|
ἀνορθόω
|
enderezar
|
Lc 13,13; Hch 15,16
|
12,12
|
|
εὔθετος
|
apto
|
Lc 9,62; 14,35
|
6,7
|
|
ἐκλείπω
|
fallar
|
Lc
16,9; 22,32
|
1,12
|
|
ἱερατεία
|
sacerdocio
|
Lc 1,9
|
7,5
|
|
ἱλάσκομαι
|
expiar, ser propicio
|
Lc 18,13
|
2,17
|
|
φύω
|
brotar
|
Lc
8,6.8
|
12,15
|
|
λύτρωσις
|
redención
|
Lc 1,68; 2,38
|
9,12
|
|
τελείωσις
|
cumplimiento
|
Lc 1,45
|
7, 11
|
|
ἀρχηγός (aplicado a Jesús)
|
caudillo
|
Hch 3,15; 5,31
|
2,10; 12,2
|
|
χρίω (aplicado a Jesús)
|
ungir
|
Lc 4,18; Hch 4,27; 10,38
|
1,9
|
|
λέγει τὸ Πνεῦμα τὸ ῞Αγιον
|
dice el Espíritu Santo
|
Hch 21,11
|
3,7
|
|
|
Italia
|
Hch 18,2; 27,1.6
|
13,24
|
|
|
Sal 2 aplicado a Jesús
|
Hch 13,33; (Lc 3,22)
|
1,5; 5,5
|
|
|
el altar del incienso
|
Lc 1,11
|
9,4
|
Quince
casos de coincidencia no parecen poca coincidencia…
4.2. Apolo
En
Hch 18,24ss se indica que es un judío de Alejandría, elocuente, con gran
conocimiento de las Escrituras y que predicaba con intensidad y consistencia y
“rebatía vigorosamente en público a los judíos,
demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo”.
Es típico de la formación alejandrina el uso
del método alegórico, que es el método de Hb: mostrar como las “figuras y
sombras” del Antiguo Testamento (8,5) adquieren realidad actual y escatológica
en Jesús. Todo el texto es un juego de contrastes entre el culto de la Antigua
Alianza –múltiple e ineficaz– con el único sacrifico de Jesús que nos salvó a
todos, para siempre, de modo pleno.
Y todo
esto expuesto con abundancia de citas bíblicas; algunas utilizadas de un modo
excepcionalmente profundo como la explicación del “sacerdocio según el orden de
Melquisedec” (7,1ss); o la audaz aplicación de las palabras de un Salmo al
momento de la encarnación (10,5ss).
4.3. Bernabé
Lo
peculiar que aporta Bernabé a Lucas y Apolo, es que Bernabé es levita (Hch
4,36) y en Hb se muestra un conocimiento muy detallado del culto del Templo...
al interior del cual sólo tenían acceso los miembros de la tribu de Leví.
Por
ejemplo: la alusión –como al pasar, como algo sabido– a “la ceniza de una
ternera” (9,13) manifiesta el conocimiento de algunos ritos muy rebuscados,
como “la ceniza de la vaca roja” que sólo se menciona en Nm 19,1-10.
Para
concluir, recordemos que el verdadero nombre de Bernabé era José: “Bernabé” es
un apodo que alaba su habilidad como predicador y “significa: «hijo de la
exhortación»”(Hch 4,36)… la misma palabra que caracteriza el género literario
de Hb.