jueves, 27 de agosto de 2026

Nueva Publicación: Parábolas de Vida, Luz y Amor

    Finalmente salen a la luz nuevas parábolas organizadas en tres libritos, en relación con los tres valores supremos que nos muestra la Revelación cristiana, y que se pueden relacionar con cada una de las Tres Personas divinas: al Padre lo podemos relacionar con la Vida; al Hijo lo podemos relacionar con la Luz; y al Espíritu Santo con el Amor.

  Más abajo copio el Prólogo de los libros; y el Índice de cada uno.

   Y, como estas 78 parábolas se suman a las 22 que había publicado en 2004 (en los dos libritos: "Parábolas fáciles sobre temas difíciles" 1 y 2), tenemos un total de 100 parábolas disponibles para la catequesis y la enseñanza teológica... Para mayor facilidad en eses uso, publico también una lista de las 100 parábolas ordenadas por tema.

LAS 100 PARÁBOLAS ORDENADAS POR TEMA




- Quien tenga interés en estos libros (o cualquier otro de los que se encuentran en la pestaña "Mis libros") puede escribirme al correo: los12sentimientos@gmail.com


Prólogo

1. Parábolas

   “Jesús vio mucha gente y sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.” (Mc 6,36).

   “Él les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas…” (Mc 4,2).

   Jesús enseñó en parábolas, y este modo de enseñar ha sido una de sus características personales. Este dato es suficiente para que los cristianos tomemos muy en serio este recurso didáctico.

   A su vez, el carácter concreto de las parábolas se adapta a nuestra época, que es más inclinada a la imagen que a la especulación.

   Y, si bien esto último puede ser un déficit, también es cierto que la imaginación ‒y la narración que la alimenta‒ son un denominador común humano: lo vemos desde los mitos más primitivos hasta las novelas psicológicas, desde las fábulas más antiguas hasta los cuentos más recientes.

   Las parábolas se inscriben en este género narrativo que apela a la imaginación, con la diferencia específica que quieren aludir a realidades espirituales con comparaciones cotidianas.

 

2. Vida, Luz y Amor

Por otra parte, me atrevo a (re)proponer que Vida, Luz y Amor pueden expresar el contenido concreto de aquello que llamamos “Felicidad”, sobre todo si lo pensamos en términos absolutos.[1]

   Pues si yo tuviera Vida eterna, Sabiduría total y Amor infinito ¿qué más podría desear?

   La Sabiduría total llenaría y desbordaría mi mente (o inteligencia: la primera potencia del alma humana) y el Amor infinito llenaría y desbordaría mi corazón (o voluntad: segunda y última potencia del alma), mientras que la Vida eterna impregnaría todo mi ser: cuerpo y alma.

   A su vez, cada una de estas realidades puede relacionarse con cada una de las Personas divinas: al Padre que es “la fuente y el origen de toda la divinidad” (CCE 245) y al que llamamos “Creador” lo podemos vincular con la Vida; al Hijo que es el “Lógos” del Padre y nuestro Maestro lo podemos relacionar con la Verdad; y al Espíritu Santo que es el Amor entre el Padre y el Hijo, y “el amor derramado en nuestros corazones” (Rm 5,5) lo podemos vincular con el Amor.[2]  

   De este modo se especifica de manera propiamente cristiana –es decir: trinitaria– y también se aclara que el deseo de felicidad es, en el fondo, deseo de Dios… y del Dios Trino: la satisfacción posible para las ansias infinitas del ser humano están en la Vida, Luz y Amor Infinitos.[3]

   Por otra parte, esta trilogía permite distinguir aspectos del don de Dios: la creación, la revelación y la salvación.[4]

   Y también permite un diálogo con la filosofía y muchas otras disciplinas que estudian tanto el ser (en sus variadas expresiones: Dios, el hombre y el mundo… y todo lo que hay en él), como el conocer y el obrar humanos.[5]

 

3. Algunas precisiones de estilo

   1. En general, hay una parábola y luego su explicación o aplicación. Pero, a veces, la parábola y la explicación pueden estar enlazadas en un único texto.

   2. Algunas parábolas giran en torno al mismo tema, pero enfocándose en aspectos distintos.

   3.   En algunos casos cito un texto ilustrativo en un recuadro. Otros textos están citados en medio de la explicación y –según sea su extensión– están en párrafo aparte (si son más extensos) o incorporados al texto (si son más breves), pero siempre entre comillas.

   4. Las abreviaturas de los libros bíblicos son las usuales. Y CCE es la abreviatura oficial para el Catecismo de la Iglesia Católica.


4. ¿Por qué 26?

   En realidad, el número es 78, que es lo que suman los tres textos que se publican juntos. Y entonces ¿por qué 78?

   Uso constantemente parábolas en mis clases. Y, a veces, cuando los interlocutores comentan este uso, yo menciono que he publicado algunas parábolas en 2004, pero que en mi computadora tengo anotadas ideas para más de 100.

   Después que publiqué “Don y Comunión” en 2023, me pareció que era hora de publicar más parábolas. En el primer proyecto iban a ser 60, pues parecía que el tiempo apremiaba para publicarlas. Luego el tiempo se extendió y me pareció que era más bonito el número 70. Pero aún en este segundo proyecto quedaban afuera algunas parábolas que me parecía interesante publicar… pero ya no me quedaban números simbólicos atractivos que justificaran un cierre… hasta que recordé que en 2004 había publicado 22 parábolas; entonces, con estas 78 queda el número redondo de 100.

   Con un subsidio extra: en mi blog encontrarán la lista con las 100 parábolas ordenadas por tema (Sagrada Escritura, Dios Uno y Trino, Cristología, etc.), lo cual facilitará su uso.[6]

*          *          *

   Naturalmente, este es un libro imperfecto, pues como decía Borges: “no puede haber sino borradores. El concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio”.[7] 

   Y si encuentran deficiencias, sepan disculparlas: están ahí porque este trabajo no está hecho con inteligencia artificial sino con un corazón humano…

                                                                                                Jorge Fazzari

                                                                                                Julio de 2026


26 Parábolas de Vida

Índice

Prólogo ………………………………………………….....……… 1

1.      La pastafrola y el conocimiento ……………………...……… 7

2.      Las dos hipótesis: la panadería y el volcán …………………. 8

3.      Los cuadernos de la escuela primaria ……………..………… 9

4.      La comida casera y la comida chatarra ……………..……… 10

5.      Los 30 cigarrillos …………………………………...……… 11

6.      El huevo y la neurona ……………………………………… 12

7.      La partitura y la sinfonía …………..…………………..…… 13

8.      Las recetas son necesarias al principio ……………..……… 14

9.      La cuchara, la computadora y el arco iris …………..……… 16

10. El tonel y el alma …………………………………………… 18

11. El pendrive y el archivo impreso …………..………….…… 19

12. El libro de ejercicios físicos …………..……………….…… 20

13. ¿Gelatina sin sabor o parrillada completa ……...…………… 25

14. El gimnasio o el sillón …………..……………………….… 27

15. Una linda carrocería no es suficiente ………………..……… 29

16. El mensajero indigno ……………………………….……… 30

17. El profesorado ……………………………………....……… 31

18. Para trabajar bien necesito mis dos manos ……..……..…… 32

19. Parábolas geométricas sobre el cuerpo resucitado ………… 32

20. El discípulo exigente… con los demás …………..………… 33

21. El alambre y la cadena ……………………………………… 35

22. Los cuarenta canelones ……………………………..……… 36

23. El emperador que visitó el monasterio …………..…….…… 37

24. Los veinticuatro huevos fritos ……………………...……… 38

25. Drama cósmico en “salita de tres” …………..……………… 39

26. El velero …………..…………………………………...…… 40


26 Parábolas de Luz

Índice

Prólogo ……………………………………………….....….…… 1

 

1. Jesús sentado sobre la pared ….……………………………… 7

2. El edificio en la niebla …………………………………….… 9

3. Espíritu sin rostro …………………………………...……… 10

4. La lluvia torrencial y la llovizna suave …………...………… 12

5. El hornero y su nido ……………………………...………… 13

6. Los anteojos del corazón …………………………………… 15

7. Los tres ciegos y el elefante ………………………………… 16

8. El perro es como el ojo …………………………………...… 17

9. Las dos caretas superpuestas ……………………………..… 19

10. El cuchillo y el fuego ………………………..……………… 20

11. ¿Qué es una manzana? …………….………..……………… 21

12. Para conocer bien las Cataratas del Iguazú hay que ir ……… 23


domingo, 23 de agosto de 2026

Próximo miércoles en el curso sobre Sinodalidad: las "Pistas" que nos propone el Papa León

 

El próximo miércoles (de 19:30 a 20:30) veremos unas “Pistas para la fase de implementación” que el Papa León XIV nos propone, por medio de la Secretaría General del Sínodo… que sigue completamente activa, como también se espera de nosotros.

El video que trata del tema dura 9 minutos (y que hay verlo antes de encontrarnos el miércoles) está en el siguiente enlace:

 1.3. La fase de implementación: "Pistas" - Giacomo Costa SJ

Y para entrar el miércoles al curso por zoom, es el mismo enlace que el miércoles pasado (y será siempre el mismo). Lo copio también acá:

ENLACE PARA INGRESAR AL CURSO EL MIÉRCOLES A LAS 19:30

domingo, 16 de agosto de 2026

Curso a distancia: Introducción a la sinodalidad

Finalidad del curso: profundizar en el conocimiento y la práctica de la sinodalidad, aprovechando los videos que el CELAM ha producido para ayudarnos a ello.[1]

Metodología: un encuentro semanal a distancia (online), los miércoles de 19:30 a 20:30

   - El primer encuentro ubicará la sinodalidad en esta hora de la vida de la Iglesia

  - Luego, antes de cada encuentro los participantes habrán visto el “video vinculado” (los enlaces a cada video ya se encuentran en el blog, en la “Entrada destacada” arriba a la derecha).

 - El encuentro se usará para ampliar el tema, compartir, responder preguntas y profundizar el tema

- Docente a cargo del curso: Jorge Fazzari

Asistencia: libre y gratuita.


ENLACE ÚNICO PARA INGRESAR AL CURSO CADA MIÉRCOLES

POWERPOINT DE PRESENTACIÓN DEL CURSO

Cronograma del curso

Encuentro

Fecha

Tema

Video vinculado

1.        

19/8

Presentación

1.1.

2.        

26/8

La fase de implementación: "Pistas"

1.3

3.        

2/9

Análisis del Documento Final: Parte 1

2.1.

4.        

9/9

Análisis del Documento Final: Parte 2

2.2.

 

16/9

Semana institucional (no hay clase por zoom)

 

5.        

23/9

Análisis del Documento Final: Parte 3

2.3.

6.        

30/9

Análisis del Documento Final: Parte 4

2.4.

7.        

7/10

Análisis del Documento Final: Parte 5

2.5

8.        

14/10

Iglesia Pueblo de Dios y la dignidad bautismal

3.1.

9.        

21/10

Una Iglesia constitutivamente sinodal

3.2.

10.    

28/10

Carismas, vocaciones y ministerios

4.2.

11.    

4/11

El ministerio ordenado en una Iglesia sinodal

5.1.

12.    

11/11

El sensus fidei de todo el Pueblo de Dios

6.1

13.    

18/11

Conversación en el Espíritu

6.2.

14.    

25/11

Gestión de consensos y disensos

6.3



[1] Todos los videos se encuentran en YouTube. Se los puede encontrar a todos ellos y ordenados por tema en el siguiente enlace: https://jorgefazzari.blogspot.com/2026/02/todos-los-videos-del-celam-sobre.html

sábado, 15 de agosto de 2026

Lumen Gentium - Una síntesis en formato powerpoint

    Ayer fui invitado a la parroquia San Francisco de Asís de Llavallol, para exponer sobre Lumen Gentium, en un curso que está llevando adelante la parroquia sobre el Concilio Vaticano II, siguiendo el consejo del Papa León XIV, de volver a repasar los documentos del Concilio, tal como está haciendo él mismo en sus catequesis de los miércoles.

   Comparto en el siguiente enlace el PowerPoint que usé ayer. Espero sea útil a otros también, más allá de la exposición de ayer.

"LUMEN GENTIUM" - RESUMEN EN PPT

¿Quién es el autor de la “Carta a los Hebreos”?

   Desde antiguo se discute la autoría de este texto que, en realidad, no es una carta sino una homilía… que es caracterizada como “palabra de exhortación (o de consolación)”.[1]


1. Posibilidad de identificación

  En el último siglo, en el ámbito de la investigación bíblica se pasó de una afirmación ingenua sobre la autoría de los textos del Nuevo Testamento (por ejemplo: el evangelio según san Mateo lo escribió la misma persona que llamó Jesús cuando estaba recaudando impuestos; y lo hizo solo, como autor individual) a un extremo opuesto: los textos proceden de tradiciones grupales anónimas, de difícil (o imposible) identificación.

   A mí me parece que la verdad debe estar en medio de estas dos posturas. ¿Por qué digo esto? Los textos del Nuevo Testamento se componen a lo largo de algunas décadas; no son procesos tan largos como los de los textos del Viejo Testamento. Y esas décadas son abarcables por la duración de una vida humana. Es cierto que, en la antigüedad,  el promedio de años de vida era mucho menor al actual; pero también es cierto que vemos personas que han vivido más de 70 años (San Jerónimo vivió 73 y San Agustín 76; y San Policarpo -mucho más próximo a la época apostólica, vivió 86). El propio San Pablo estimamos que vivió 60 años... y no vivió más porque lo mataron.[2] Por eso, me parece que no hay objeción alguna para pensar que algunas personas que conocemos “con nombre y apellido” por el Nuevo Testamento hayan tenido participación en la composición de –al menos– elementos básicos de algunos escritos.


2. ¿Autor o autores?

   Despejada esta objeción posible, despejo otra cuestión. Quizás (y probablemente) no se trate de un solo autor, sino de varios autores. De hecho, es lo que sucede con las cartas del propio Pablo: si nos fijamos en el comienzo de sus cartas, vemos una “autoría sinodal”:

   - “Pablo, Silvano y Timoteo a la iglesia de los Tesalonicenses” (1Ts 1,1).

   - “Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, y Sóstenes, el hermano” (1Co 1,1).

   - “Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Timoteo, el hermano” (2Co 1,1).

   - “Pablo y Timoteo, servidores de Cristo Jesús” (Fil 1,1).

   Con estos testimonios, podemos pensar que también esta “palabra de exhortación” enviada a una comunidad cristiana que está pasando por un momento difícil, sea obra de varios autores.

 

3. Texto vinculado al ámbito paulino

   La ubicación que los primeros cristianos dieron, finalmente, a este texto en la serie de textos del Nuevo Testamento es un indicio. La ubicaron al final de las cartas de Pablo como una especie de suplemento, como diciendo: “se relaciona con el ámbito de Pablo, pero no es de Pablo”.[3]

   Por otra parte, si bien ni el estilo ni las ideas son las de Pablo, hay una sintonía profunda con su pensamiento en algo esencial: la salvación no viene de la Ley sino de Jesús. Pero mientras Pablo –ex fariseo– discute esta cuestión desde el ámbito de las observancias más individuales (recordemos que los fariseos eran laicos), la Carta a los Hebreos la discute desde el ámbito de los sacrificios del Templo (obviamente vinculado a los sacerdotes, es decir, a los saduceos).

 

4. Hipótesis de autores: Lucas, Apolo y Bernabé

   Dado que no pretendo escribir un artículo científico, sino una entrada de mi blog, me excuso de demostrar con citas bíblicas los vínculos de estas tres personas con Pablo; cosa que será clara para quienes estén medianamente familiarizados con el Nuevo Testamento.

4.1. Lucas

   Es común que, en los cursos y libros sobre el Nuevo Testamento, se diga que Lucas y el autor de Hb son los dos autores con mejor estilo literario. Lo cual ya es un indicio general. Pero hay más: hay toda una serie de palabras  o expresiones que sólo aparece en el obra de Lucas (Lc-Hch) y Hb. Las expongo en la siguiente tabla.[4]

 

Griego

Castellano [5]

Lc-Hch

Hb

᾿Ααρών

Aarón

Lc 1,5; Hch 7,40

5,4; 7,11; 9,4

ἀνορθόω

enderezar

Lc 13,13; Hch 15,16

12,12

εὔθετος

apto

Lc 9,62; 14,35

6,7

ἐκλείπω [6]

fallar

Lc 16,9; 22,32

1,12

ἱερατεία [7]

sacerdocio

Lc 1,9

7,5

ἱλάσκομαι

expiar, ser propicio

Lc 18,13

2,17

φύω [8]

brotar

Lc 8,6.8

12,15

λύτρωσις

redención

Lc 1,68; 2,38

9,12

τελείωσις

cumplimiento

Lc 1,45

7, 11

ἀρχηγός (aplicado a Jesús)

caudillo

Hch 3,15; 5,31

2,10; 12,2

χρίω (aplicado a Jesús) [9]

ungir

Lc 4,18; Hch 4,27; 10,38

1,9

λέγει τὸ Πνεῦμα τὸ ῞Αγιον [10]

dice el Espíritu Santo

Hch 21,11

3,7

 

Italia

Hch 18,2; 27,1.6

13,24

 

Sal 2 aplicado a Jesús

Hch 13,33; (Lc 3,22)[11]

1,5; 5,5

 

el altar del incienso

Lc 1,11

9,4

   Quince casos de coincidencia no parecen poca coincidencia…


4.2. Apolo

   En Hch 18,24ss se indica que es un judío de Alejandría, elocuente, con gran conocimiento de las Escrituras y que predicaba con intensidad y consistencia y “rebatía vigorosamente en público a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo”.

   Es típico de la formación alejandrina el uso del método alegórico, que es el método de Hb: mostrar como las “figuras y sombras” del Antiguo Testamento (8,5) adquieren realidad actual y escatológica en Jesús. Todo el texto es un juego de contrastes entre el culto de la Antigua Alianza –múltiple e ineficaz– con el único sacrifico de Jesús que nos salvó a todos, para siempre, de modo pleno.[12]

   Y todo esto expuesto con abundancia de citas bíblicas; algunas utilizadas de un modo excepcionalmente profundo como la explicación del “sacerdocio según el orden de Melquisedec” (7,1ss); o la audaz aplicación de las palabras de un Salmo al momento de la encarnación (10,5ss).

4.3. Bernabé

   Lo peculiar que aporta Bernabé a Lucas y Apolo, es que Bernabé es levita (Hch 4,36) y en Hb se muestra un conocimiento muy detallado del culto del Templo... al interior del cual sólo tenían acceso los miembros de la tribu de Leví.

   Por ejemplo: la alusión –como al pasar, como algo sabido– a “la ceniza de una ternera” (9,13) manifiesta el conocimiento de algunos ritos muy rebuscados, como “la ceniza de la vaca roja” que sólo se menciona en Nm 19,1-10.

   Para concluir, recordemos que el verdadero nombre de Bernabé era José: “Bernabé” es un apodo que alaba su habilidad como predicador y “significa: «hijo de la exhortación»”(Hch 4,36)… la misma palabra que caracteriza el género literario de Hb. [13]

 



[1] El texto griego dice “lógos parakléseos”: la segunda palabra, entonces, es “paráklesis”, que está completamente emparentada con “Paráclito”.

[2] Se estima que Saulo –San Pablo– era unos 10 años menor que Jesús, habiendo nacido hacia el año 6 DC. Y se propone como fecha de su muerte el año 66 o 67. Y de San Antonio –el monje del desierto– se afirma que vivió 105 años (251-356).

[3] Las cartas paulinas están organizadas en dos grupos: cartas a comunidades (Rm-2Ts) y cartas a personas (1Tm-Flm). Y el orden interior de estos dos grupos no es para nada teológico o cronológico: se las ordenó por extensión (las más extensas primero). Por su tamaño, Hb se ubicaría entre 2Co y Ga.

[4] La lista no pretende ser exhaustiva; quizás haya más. Y además de estas palabras, he detectado otra decena o docena de palabras que aparecen mayoritariamente en Lc-Hch y Hb, y que llaman la atención, pero no las anoto aquí.

[5] En principio, pongo sólo una de las acepciones para ilustrar el asunto.

[6] Algunos manuscritos lo traen también en Lc 23,45.

[7] El verbo "hieroteo" y el sustantivo "efemeria" (Lc 1,8) que no aparecen en Hb (y uno las esperaría más aquí que en Lc), muestran el conocimiento que Lucas tiene del ambiente sacerdotal. Sólo él las anota, nadie más en NT.

[8] Rm 6,5 trae el verbo compuesto "synfýo", que es hápax en NT.

[9] Pablo lo usa en 2Co 1,21 aplicado a los cristianos. Y es la única otra aparición de este verbo en NT.

[10] Esta expresión exacta aparece sólo en estos dos lugares.

[11] La alusión aquí no es segura, pues algunos manuscritos apoyan otra lectura.

[12] El gusto por la “perfección de lo Uno” también es propio del pensamiento platónico (y luego neoplatónico) que se cultivó prolijamente en Alejandría.

[13] En griego, “hijo de la exhortación” es “uiós parakléseos”: la segunda palabra es exactamente la misma que anoté en la nota 1. Cuando tengo que explicar catequísticamente el sentido de la expresión  “hijo de la predicación (o de la exhortación… o de la profecía: “nabí” en lengua semítica significa “profeta”: Cf. 1Co 12-14), cuento la historia del atleta Carl Lewis que, en las décadas de los 80 y 90 marcó records históricos de velocidad en carreras de 100 y 200 m; y por eso es lo llamaba “el hijo del viento”. Bernabé predicaba tan bien que parecía “hijo de la predicación”.